MALVINAS 2000 - Capitulo IV - P�gina 033

Presidente.-Estoy de acuerdo, me mantendr� informado por �l. Entonces lo saludo, y ya no nos veremos hasta despu�s del d�a "M". Esto es si tiene �xito la operaci�n.

J.C.-Est� seguro que nos veremos despu�s de esa fecha, y muy seguido.

Una �ltima pregunta Sr. Presidente: Cuando Ud. dijo en Bariloche, que si se comprobara que el hundimiento del crucero General Belgrano fue un crimen de guerra, habr�a que pedir la extradici�n de Margaret Thatcher; �lo dijo creyendo en esas palabras y adem�s pensando que se podr�a lograr?

Presidente.-Estoy plenamente convencido de lo que dije, y a�n m�s, yo creo que la mayor�a de los argentinos opinan lo mismo, pero no se animan ni a comentarlo.

Ahora, pensar que se pueda lograr su extradici�n, es una simple expresi�n de deseos. Sin viso alguno de realidad, para un pa�s no gravitante en el mundo como es el nuestro.

J.C.-Perm�tame felicitarle por la valent�a de expresar semejante idea, la cual comparto plenamente. Y es m�s, creo fervientemente que fue un acto totalmente premeditado, y calculado hasta el m�nimo detalle, a efectos de desalentar al gobierno militar de la Argentina de llegar a alg�n tipo de acuerdo, en especial a la temida gobernaci�n tripartita.

Con esa artera matanza, se logr� la l�gica reacci�n de apoyo de todo el pueblo argentino para que la guerra continuara, que es precisamente lo que le conven�a a Inglaterra en ese momento, sabedora de que la contienda le ser�a ampliamente favorable.

Muchas gracias por tener la deferencia de recibirnos. No se arrepentir�.

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