MALVINAS 2000 - Capitulo V - P�gina 046

Lamentablemente, una vez m�s, se opt� por la segunda variante. En consecuencia la delegaci�n inglesa, en las reuniones de abril de 1980 en Nueva York, obvi� los t�rminos de referencia adoptados y confirmados por el comunicado conjunto del veintis�is de abril de 1977.

En febrero de 1981 culmina la actitud manifiestamente dilatoria de Inglaterra, al ofrecer como �nica propuesta aceptable, el congelamiento de las negociaciones por un per�odo de cincuenta a�os (�tiempo suficiente para extraer todo el petr�leo?). Realmente una bufonada, y adem�s en franca oposici�n a todas las resoluciones de la ONU que instan a las partes a "acelerar las negociaciones" (2065-3160-31/49).

Cheek.-�Ud. piensa que Inglaterra en esa �poca, ya sab�a a ciencia cierta del cuantioso yacimiento de petr�leo en Malvinas?

J.C.-No me caben dudas. Desde el momento que Inglaterra confirma los datos sobre los estudios preliminares al respecto, bosqueja una pol�tica de dilaci�n primero, y luego, advertida de la situaci�n imperante en ese pa�s, alienta a los militares argentinos a la guerra.

Dando para ello falsos indicios, como el desproteger totalmente las Islas despu�s de proponer adrede un impasse de cincuenta a�os, a sabiendas que irritar�a al gobierno y pueblo argentino.

La idea era la confrontaci�n b�lica, donde estaban m�s que seguros de ganar, porque se les estaba haciendo dif�cil mantener su negativa a tratativas sobre soberan�a, donde ten�an a casi toda la comunidad internacional en contra.

En cambio, hacer ver al g�nero humano que fueron agredidos por un desconocido pa�s del tercer mundo, y encima gobernado por un dictador militar; los har�a aparecer como v�ctimas, que no tendr�an otra opci�n que defender ese ignoto territorio a catorce mil millas de Londres. A pesar de que el pueblo ingl�s se enter� de la existencia de las islas Falkland a ra�z del conflicto b�lico.

Esta estrategia estaba basada en:

a - La seguridad de grandes yacimientos de petr�leo, y la firme decisi�n de explotarlos.
b - La imposibilidad de seguir dilatando por m�s tiempo las conversaciones sobre soberan�a.
c - La urgencia de buscar una argumentaci�n valedera para una perenne permanencia en posesi�n de las Islas.
d - Aprovechar al m�ximo la necesidad del gobierno militar argentino, de levantar su credibilidad y popularidad con el pueblo.
e - Una vez ganada la guerra, poner en penitencia a la Argentina por la mayor cantidad de a�os posible.
f - Con el pueril argumento de defenderse de futuros ataques argentinos, crear la fortaleza Falkland (punto primero de Lord Carrington).

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